LA EÓLICA ES LA FUENTE DE ENERGÍA MÁS BARATA DEL MUNDO
La electricidad generada por los parques eólicos puede ser exactamente la más barata del mundo. Esto es, si se toman en cuenta los innumerables costes que las fuentes de energía contaminantes, como el carbón, imponen a la salud pública. Estos costes, después de todo, son muy reales: estamos tan acostumbrados a dar al carbón, al petróleo y a todos los gases industriales un “paseo gratis” que pareciera que ellos no pertenecen a la ecuación. El coste de la electricidad es la cifra que aparece en nuestra fractura mensual del servicio eléctrico, y ya, pensamos. No es así: estas industrias de combustibles fósiles producen una gran contaminación que impacta de forma adversa a la larga – y no pagan nada por esto.
Lo que faltaba para reafirmar este hecho – he discutido el coste real de los combustibles fósiles en varias publicaciones aquí, así como en ciertos programas de TV – es un estudio de unos investigadores alemanes destacado por Deutsche Welle, que concluye que el viento es la fuente de energía más barata del mundo.
Del informe:
Mucha gente encuentra difícil calcular el verdadero coste de la electricidad. Las obligaciones especiales, los impuestos y los subsidios se suman para influir en los precios, por no hablar de los costos ambientales y de salud que no se incluyen en los cálculos finales…
De acuerdo con los resultados encontrados por GBG, las fuentes de energía menos costosas en el mundo son actualmente la eólica y la solar. Un kilovatio-hora de electricidad producida por las estaciones eólicas en el mar o en tierra adentro cuesta, como promedio, 0.07 euros.
La solar es más cara, tanto por el coste real de producción como por el daño ambiental debido a la minería del silicio. El informe sostiene que “Las nuevas plantas de energía solar del centro y del sur de Europa producen electricidad por un promedio de 0.14 euros por kilovatio-hora. En Alemania, el costo es de unos 0.18 euros cuando se usan paneles solares de techo, mientras que en los parques solares del sur de Europa el coste es de unos 0.10 euros por kilovatio-hora.”
Mientras, en la energía nuclear es de 0.20 euros debido al omnipresente riesgo de la fundición de los reactores nucleares, como lo que ocurrió en Fukushima. Y luego tenemos el carbón. El carbón, el cual hasta hace poco generaba la mitad de la electricidad en los Estados Unidos, tiene un costo adicional de 0.09 euros por kilovatio-hora debido a la enorme carga que pone en el sector de la salud pública y el ambiente.
En otras palabras, la electricidad generada a partir de la energía eólica es más barata por kilovatio-hora que el solo coste adicional de la quema de carbón, invisible, pero presente. Al combinar estos costes ambientales y de salud con lo que usted paga en realidad en su factura, la eólica resulta, con mucho, la energía más barata.
Fuente:
www.treehugger.com