LOS AVIONES DEL FUTURO REUTILIZARÁN LA ENERGÍA QUE PIERDEN EN EL ATERRIZAJE
Una investigación de la Universidad de Lincoln, en el Reino Unido, ha demostrado que es posible reutilizar la energía que pierden los aviones al rodar por las pistas de los aeropuertos, aunque por el momento las fórmulas encontradas para hacerlo aún no son rentables. Sin embargo, se espera que, en un futuro, esta técnica permita reducir el consumo de energía, las emisiones de gases contaminantes y el ruido generado por los aviones en los aeropuertos.
Los aviones del mañana podrían contribuir a sus necesidades de energía aprovechando la rotación de las ruedas de su tren de aterrizaje para generar electricidad.
Esta potencia de las ruedas podría utilizarse para los desplazamientos por las pistas de los aeropuertos, en el despegue y el aterrizaje, reduciendo la necesidad de utilizar los motores a reacción. Ello supondría ahorro de combustible, reducción de emisiones de gases contaminantes y de la contaminación acústica en los aeropuertos.
Por ahora, la viabilidad de esta posibilidad ha sido confirmada por un equipo de ingenieros de la Universidad de Lincoln, en el Reino Unido. En una nota de prensa emitida por el Consejo de Investigación en Ingeniería y Ciencias Físicas del país (EPSRC), los investigadores explican que la energía producida por el sistema de frenado de un avión durante el aterrizaje - que se pierde en forma de calor producido por fricción en los frenos de disco de la aeronave - se podría capturar y convertir en electricidad mediante generadores integrados en el tren de aterrizaje. La electricidad luego se almacenaría y se suministraría a los motores integrados en las ruedas del avión, cuando se necesitara para rodar.
El “rodaje sin motor", por lo tanto, podría convertirse en una realidad. ACARE (Consejo Asesor para la Investigación Aeronáutica en Europa) ha hecho del rodaje sin motor uno de los principales objetivos para 2020 de la industria de la aviación europea.
de consumo de combustible de cualquier viaje en avión, y las emisiones y la contaminación acústica causada por los motores a reacción son un gran problema para los aeropuertos de todo el mundo", señala el profesor Paul Stewart, que dirigió la investigación.
"Si la próxima generación de aviones que emerja en los próximos 15 a 20 años pudiera incorporar este tipo de tecnología, ofrecería enormes beneficios, especialmente para las personas que viven cerca de aeropuertos. En la actualidad, los aviones comerciales pasan mucho tiempo en el suelo con sus ruidosos motores en funcionamiento. En el futuro, esta tecnología podría cubrir de manera significativa esa necesidad",
Fuente:
www.aena.es