Paneles solares llegan a los sectores rurales de Ocaña
Con el objetivo de mejorar la calidad de vida de los habitantes y promover el desarrollo sostenible en la región, la secretaría de Vías, Infraestructura y Vivienda en conjunto con la Cancillería, socializaron el proyecto de instalación de los equipos en las casas campestres más apartadas de la región.
San Pedro, Cerro de las Casas, Espíritu Santo y Cerro Negro son las veredas beneficiadas con esta herramienta que permitirá la captación y aprovechamiento de la energía solar, proporcionando una fuente de electricidad limpia y renovable que contribuirá a reducir la dependencia de sistemas convencionales y la reducción de los costos asociados.
El sol, fuente de energía
El coordinador de la oficina de Desarrollo rural, zootecnista José Luis Amaya Pérez, resaltó la ejecución de esa iniciativa con el fin de aprovechar la luz del sol para el bienestar de los campesinos y ahorrar energía en tiempos del calentamiento global.
El proyecto beneficia a 21 familias dispersas de las 4 veredas con un costo de 280 millones de pesos para la instalación de los equipos y las celdas fotovoltaicas para el almacenamiento de las energías limpias.
Durante la reunión, se dieron a conocer a los líderes comunitarios las ventajas y beneficios que ofrecerá la implementación de los paneles en las comunidades rurales más alejadas de la infraestructura urbana.
El Gobierno local continúa demostrando el compromiso con el desarrollo inclusivo y sostenible, brindando a los centros poblados acceso a energía y contribuyendo al progreso de la región, precisó el funcionario.
Programa en marcha
El secretario de Vías, Infraestructura y Vivienda, ingeniero Yorbi Franco Téllez, socializó el convenio para llevar la luz a los usuarios de la zona rural dispersa sin tener que pagar un recibo de luz.
Asimismo, mejorar la calidad de vida en cada uno de los rincones de los 21 usuarios priorizados, avanzar en una segunda etapa al lado de la vivienda levantando una estructura enfocada a guardar la energía para el uso de los electrodomésticos y bombillas, agregó el funcionario.
El labriego, Jesús Manuel Reyes, habitante de la vereda Espíritu Santo, se sometía a largas caminatas para acceder a esos servicios. “En muchas ocasiones en medio de la oscuridad nos trasladábamos a las casas menos distantes, desarrollando maniobras peligrosas para encontrar solución a los problemas”, reiteró.
“Es un beneficio bastante grande para no molestar a los habitantes de veredas vecinas, ni tampoco tontear en las penumbras de la noche a la hora de atender a un paciente. Indiscutiblemente corresponde a una gran ayuda para facilitar el desarrollo de las actividades en el campo”, agregó.
El presidente de la Junta de Acción Comunal de la vereda Cerro Negro, Ángel María Armesto, indicó que desde el 2010 se viene insistiendo con los programas de electrificación rural.
Añadió que la comunidad está totalmente olvidada incluso con la apertura de la arteria vial para el transporte de los productos agrícolas hacia la plaza de mercado.
Aseguró que fue una sorpresa contar con la aprobación del proyecto de la luz solar, ya que el proyecto se demoró bastante debido a los fenómenos de la violencia y el desplazamiento forzado de muchos moradores de la zona.
Muchas familias han esperado hasta trece años viviendo a oscuras para disfrutar los beneficios de las celdas. Esas apartadas veredas, carecen de una representación en materia de gestión social e incluso la mayoría de las carreteras han sido abiertas a pico y pala por parte de los arrieros.
Resaltan la mirada que ha tenido la Cancillería para suministrar los equipos e instalar las celdas fotovoltaicas con el fin de mejorar las condiciones de vida de los moradores de la zona.
Fuente:
la opinión